Las prensas de acuñación operan a niveles sonoros que superan el umbral permitido por la normativa argentina. El aire cargado de vapores de tolueno, xilenos y polvo metálico se respira turno tras turno. Las tintas con compuestos de plomo y cromo entran en contacto con la piel de los operarios de manera sostenida a lo largo de su trayectoria laboral. Conocer cuáles son las enfermedades profesionales más comunes en los trabajadores de la Casa de la Moneda es el primer paso para detectarlas a tiempo y reclamar antes de que el daño sea irreversible.
Las dolencias derivadas de ese entorno tienen nombre técnico y respaldo normativo: se llaman enfermedades profesionales. El problema más frecuente no es la falta de ley sino el retraso en el diagnóstico y en el reclamo. El trabajador atribuye la fatiga, el dolor de cabeza o la pérdida auditiva a causas ajenas al trabajo, y cuando llega al médico adecuado, ya habían pasado años de exposición acumulada.
En Ferretti Abogados atendemos casos de trabajadores de entornos industriales que tardaron años en vincular sus síntomas con su actividad. Por eso escribimos este artículo: para brindar información concreta y un camino claro.
Qué agentes de riesgo hay en cada área de trabajo
Metales pesados y sustancias químicas en acuñación e impresión
En los procesos de acuñación se trabaja con aleaciones de cobre, níquel y zinc. En la impresión de billetes aparecen tintas con compuestos de plomo, cromo y bario, además de solventes orgánicos como xilenos, tolueno, acetona y tricloroetileno. Estas sustancias ingresan al organismo principalmente por inhalación de vapores y polvos en suspensión, por contacto dérmico directo y, en algunos casos, por ingestión accidental cuando no se respetan prácticas básicas de higiene en el puesto.
El Decreto 658/1996 incluye explícitamente el plomo y sus compuestos en trabajos con tintas, lacas y barnices, y también reconoce el cromo, el cadmio, el mercurio y el antimonio como agentes de riesgo con enfermedades asociadas. Que estas sustancias estén cubiertas por el listado significa que, si un trabajador de la Casa de la Moneda desarrolla una patología vinculada a alguna de ellas, ya existe una base normativa sólida para sustentar el reclamo ante la ART.
Ruido industrial y sobrecarga postural en tareas de prensa
Las prensas de acuñación generan niveles de ruido que, según mediciones de higiene industrial en entornos similares, pueden oscilar entre 85 y 115 dB(A), superando el umbral de 85 dB(A) para una jornada de ocho horas que establece la normativa argentina de higiene y seguridad. La exposición sostenida sin protección auditiva adecuada provoca daño auditivo acumulativo que el trabajador suele notar recién cuando el deterioro ya es significativo.
A ese riesgo se suman la sobrecarga postural y los movimientos repetitivos propios de las líneas de producción. Ambos factores elevan la probabilidad de trastornos musculoesqueléticos que afectan principalmente la columna lumbar, los hombros y las manos. Estos cuadros no aparecen de un día para el otro: se instalan de manera progresiva y suelen subestimarse hasta que generan incapacidad real.
Las enfermedades profesionales más comunes en la Casa de la Moneda
Saturnismo, intoxicación por metales y afecciones respiratorias
El saturnismo, es decir, la intoxicación crónica por plomo, es una de las patologías más graves y silenciosas en este tipo de entornos industriales. Sus síntomas tempranos, fatiga, cefalea persistente y dolores articulares, se confunden fácilmente con otras causas. Sin intervención oportuna, la exposición crónica puede derivar en daño neurológico irreversible, anemia y alteraciones renales.
La exposición al cromo, el níquel y el cadmio en procesos de pigmentación y recubrimiento provoca toxicidad sistémica crónica. Algunos compuestos de cromo hexavalente están documentados como carcinógenos en la literatura científica ocupacional. En cuanto a las afecciones respiratorias, entre ellas el asma ocupacional y las neumoconiosis por polvo de aluminio o metales, aparecen cuando no existe extracción localizada ni ventilación adecuada en el puesto.
Hipoacusia profesional y dermatitis química
La pérdida auditiva inducida por ruido es irreversible y progresiva. El trabajador de prensas acumula deterioro auditivo sin percibirlo hasta que el daño ya es considerable. Esta patología tiene reconocimiento expreso en el listado del Decreto 658/1996 y figura entre las más frecuentes en industrias con altos niveles sonoros.
La dermatitis química de contacto es la enfermedad cutánea más habitual entre operarios que manipulan tintas, solventes y agentes fotoiniciadores. Se manifiesta como enrojecimiento, descamación y fisuras en manos y antebrazos. Cuando el equipo de protección personal es deficiente o directamente inexistente, la exposición dérmica repetida lleva a cuadros crónicos que afectan la calidad de vida y la capacidad laboral.
Cómo acreditar enfermedades profesionales en la Casa de la Moneda
El Decreto 658/1996 y el papel del nexo causal
El nexo causal es la conexión que debe demostrarse entre la enfermedad del trabajador y su actividad laboral concreta. Sin ese nexo acreditado, la ART puede rechazar el reconocimiento de la contingencia. El Decreto 658/1996 establece un listado de enfermedades con los agentes de riesgo asociados: si la patología del trabajador coincide con un agente presente en su puesto, ese nexo ya tiene una base normativa que lo sostiene.
Cuando la enfermedad no figura en el listado, existe el mecanismo de enfermedades no listadas ante la Comisión Médica Central. Los requisitos probatorios son más exigentes en ese caso, lo que hace todavía más necesario contar con asesoramiento especializado desde el inicio del proceso.
Qué documentación y pericias son necesarias para el reclamo
La pericia médica es la pieza central de cualquier reclamo por enfermedad profesional. Un médico especialista en salud ocupacional debe vincular el cuadro clínico con las condiciones de trabajo. Para construir ese vínculo de manera sólida, se necesita reunir:
- Historia clínica completa con registros de síntomas y diagnóstico.
- Estudios específicos: plumbemia para exposición a plomo y audiometría para hipoacusia.
- Pruebas de función respiratoria para afecciones pulmonares y prueba de parche para dermatitis de contacto.
- Historial laboral documentado: antigüedad en el puesto, descripción de tareas, registros de medición ambiental y constancias de provisión o falta de equipo de protección personal.
La falta de alguno de esos elementos debilita el nexo causal y le da argumentos a la ART para rechazar o reducir el reconocimiento. Cada pieza del expediente tiene una función concreta en el resultado final.
Qué hacer cuando la ART no reconoce la enfermedad
Los pasos inmediatos ante un rechazo
La ART puede rechazar el reconocimiento argumentando que la enfermedad no figura en el listado o que el nexo causal no está acreditado. Ese rechazo no es la última palabra. El trabajador tiene derecho a solicitar la intervención de la Comisión Médica Jurisdiccional de la SRT, que es el primer escalón del sistema de impugnación.
Documentar todo desde el primer momento es fundamental. Fechas de consulta, respuestas de la ART, notificaciones recibidas: cada registro es una pieza del expediente. Conforme a la Ley de Riesgos del Trabajo y la jurisprudencia aplicable, el plazo general de prescripción para reclamar una enfermedad profesional es de dos años, computados desde la primera manifestación invalidante, el alta médica o el rechazo de la ART, según el caso y la vía elegida. Dejar pasar ese plazo puede hacer inviable el reclamo.
Qué diferencia hace el asesoramiento legal especializado en este proceso
Transitar el sistema de Comisiones Médicas, reunir las pericias correctas y presentar el reclamo con la documentación adecuada es un proceso técnico que exige experiencia específica en derecho laboral. Errores en la presentación inicial, plazos vencidos o pericias que no cubren todos los aspectos del nexo causal son difíciles de corregir una vez que el expediente avanza.
En Ferretti Abogados nos dedicamos al derecho laboral y los accidentes de trabajo. Acompañamos al trabajador desde la evaluación inicial del caso hasta la representación ante la ART, la Comisión Médica o la sede judicial. Un abogado especializado sabe qué errores evitar; uno generalista aprende en el expediente del trabajador.
Las enfermedades laborales en la Casa de la Moneda tienen solución legal
Las enfermedades profesionales más comunes en trabajadores de la Casa de la Moneda no son inevitables ni irreclamables. Tienen nombre, tienen sustento en el Decreto 658/1996 y tienen un camino legal concreto. El principal obstáculo no es la ley sino la demora: en el diagnóstico, en la denuncia y en el inicio del reclamo.
La información es la primera herramienta de defensa. Saber qué sustancias manipulás, qué síntomas deben encender la alerta y qué estudios necesitás para acreditar el daño te pone varios pasos adelante frente a la ART.
Si creés que tu enfermedad puede estar relacionada con tu trabajo en la Casa de la Moneda, consultá con nuestro equipo en Ferretti Abogados antes de que avance el plazo de prescripción. La consulta inicial es el punto de partida para saber si tenés un caso y cómo construirlo correctamente.

