Muchos trabajadores que operan en salas de máquinas notan, con el tiempo, que empiezan a pedir que les repitan las cosas o que el televisor siempre está demasiado bajo. Lo que no saben es que esa pérdida auditiva progresiva puede tener un nombre legal: enfermedad profesional. Y con ese nombre viene el derecho a reclamar una indemnización ante la ART. Si estás buscando un abogado especializado en casos de hipoacusia por sala de máquinas en Argentina, este artículo explica cuándo y cómo reclamar, qué pruebas necesitás y qué monto podés esperar.
La Ley 24.557 de Riesgos del Trabajo (en particular sus artículos 6° y 14°) y el Decreto 659/96, que establece el listado de enfermedades profesionales y la metodología de cuantificación, amparan la hipoacusia laboral siempre que se pruebe el vínculo con la exposición continua al ruido. El problema es que muchos trabajadores llegan a consultar cuando el diagnóstico ya está avanzado y las pruebas son más difíciles de obtener. En nuestra experiencia en Ferretti Abogados, cuanto antes actúa el trabajador, más completa llega la prueba al expediente y más sólido resulta el reclamo.
Cómo demostrar que tu hipoacusia tiene origen laboral
El patrón audiométrico que los tribunales argentinos reconocen
El primer dato que mira cualquier perito en un reclamo por daño auditivo es el escotoma a 4000 Hz: una caída pronunciada en esa frecuencia es el hallazgo clásico de la hipoacusia inducida por ruido. Aparece en la audiometría como una muesca característica y, si está presente, fortalece de entrada el nexo causal con el trabajo.
Además del escotoma, el patrón debe ser neurosensorial, bilateral y simétrico. Si la lesión es solo de un oído o muestra una morfología diferente, los peritos buscan causas alternativas. Otro criterio técnico que refuerza el vínculo es una diferencia aire-hueso igual o menor a 15 dB: ese valor sugiere un componente coclear-perceptivo y es un indicador valorado por los peritos dentro del conjunto de pruebas, aunque la determinación definitiva siempre surge del análisis integral del expediente.
La documentación probatoria que necesitás reunir antes de denunciar
Sin mediciones de ruido en el puesto de trabajo, la prueba se complica. La Resolución SRT 85/12 establece el protocolo para medir el ruido laboral, y el umbral de referencia es 85 dB(A) para una jornada de 8 horas. Si el empleador tiene esos registros y los niveles superan ese límite, son una prueba central del reclamo. Por eso conviene iniciar las acciones mientras el trabajador sigue en relación de dependencia y todavía puede acceder a esos datos.
La documentación más relevante que tenés que reunir incluye las audiometrías previas y actuales, la historia laboral con antigüedad y sectores donde trabajaste, y las constancias de entrega de protectores auditivos. Acá hay un punto importante: si el empleador no entregó EPP auditivo o no lo puede acreditar, eso pesa en su contra. En un fallo del Fuero Laboral de Roca dictado en 2025, el tribunal condenó a la ART precisamente porque quedó acreditado que los niveles de ruido superaban los límites legales y la empresa no entregaba elementos de protección auditiva. Para verificar el antecedente completo, recomendamos consultar con un letrado que pueda acceder a la referencia del expediente. También podés ampliar la información sobre casos de pérdida de audición en el trabajo.
Los estudios audiométricos que exige el reclamo
Cuántas audiometrías necesitás y bajo qué condiciones
Para que las audiometrías tengan validez en un reclamo ante la ART o en juicio, se requieren tres audiometrías tonales liminares, realizadas después de un reposo auditivo mínimo de 24 horas y con un intervalo de al menos 7 días entre cada una. Este protocolo responde a los criterios técnicos aceptados en la pericia médico-legal argentina y a las guías de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Los promedios de umbral entre las tres mediciones no deben diferir en más de 10 dB; si difieren, se repiten hasta alcanzar estabilidad.
En algunos casos también se piden pruebas complementarias como el test de Fowler, el SISI o el tone decay. El Fowler evalúa el reclutamiento del sonido (característica del daño coclear), el SISI mide la sensibilidad a pequeñas variaciones de intensidad y el tone decay detecta fatiga auditiva anormal. Aun así, el eje del peritaje siempre es la audiometría tonal liminar: esas tres mediciones son las que definen el porcentaje de incapacidad.
Cómo la pérdida auditiva se convierte en porcentaje de incapacidad
El procedimiento tiene dos pasos. Primero, se promedian los umbrales de las tres audiometrías y se aplica la tabla del Decreto 659/96, que sigue la metodología AMA/84 y AAO May/79, para obtener el porcentaje de pérdida auditiva. Segundo, ese valor se multiplica por el coeficiente 0,15 previsto en el mismo decreto para convertirlo en porcentaje de incapacidad laboral.
Como referencia orientativa basada en esa tabla, los rangos habituales son los siguientes:
- Hasta 20 dB: 0% de incapacidad
- Entre 21 y 40 dB: entre 10% y 15%
- Entre 41 y 70 dB: entre 25% y 60%
- Más de 70 dB: más del 60%
Ese porcentaje es el insumo clave para calcular la indemnización, pero el monto final también depende del salario y la edad. Dos trabajadores con el mismo grado de pérdida auditiva pueden terminar recibiendo cifras muy distintas.
El proceso de denuncia ante la ART: pasos concretos
Qué documentación adjuntar y cómo presentar la denuncia
La denuncia de enfermedad profesional se presenta directamente ante la ART a la que está afiliado el empleador, por escrito y con constancia de recepción. Tiene que ir acompañada del informe de otorrinolaringólogo o audiólogo, las audiometrías realizadas, la historia laboral, la descripción del puesto y el sector de trabajo, y cualquier medición de ruido disponible.
La ART tiene 10 días hábiles para aceptar o rechazar la denuncia, con posibilidad de prorrogar otros 10 días si notifica al trabajador y al empleador antes de que venza el primer plazo. Si no se expide o rechaza sin fundamento sólido, ese silencio o rechazo es la base para actuar ante la Comisión Médica o en la justicia laboral.
Plazos legales vigentes y qué hacer si la ART rechaza el caso
El plazo de prescripción para reclamar es de 2 años, según el artículo 44 de la Ley 24.557. Ese plazo corre desde la fecha en que la prestación debió abonarse y, en todo caso, desde el cese de la relación laboral. En la práctica judicial, muchos tribunales también toman como referencia la primera manifestación invalidante.
Si la ART rechaza el caso, el trabajador puede recurrir a la Comisión Médica de su jurisdicción. Un dictamen desfavorable puede apelarse ante la Comisión Médica Central y, si persiste el desacuerdo, la vía continúa ante la Cámara Federal de la Seguridad Social o directamente en el fuero laboral. En todas esas instancias, la prueba audiométrica y la acreditación del reclamo por exposición al ruido son decisivas. Cada día que pasa sin actuar puede comprometer registros de ruido que después son imposibles de recuperar.
Cómo se calcula la indemnización y qué dice la jurisprudencia reciente
La fórmula legal aplica el ingreso base mensual del trabajador, el porcentaje de incapacidad determinado por pericia y la edad al momento del reclamo. Para el período marzo-agosto 2026, la SRT fija un piso mínimo de $97.502.420, que se multiplica por el porcentaje de incapacidad resultante. Si la fórmula arroja un monto inferior al piso, se abona el piso. Para orientarte en los pasos y documentación necesaria para reclamar montos indemnizatorios, podés consultar nuestra guía sobre cómo obtener una indemnización por accidentes de trabajo.
Los fallos dictados entre 2024 y 2025 muestran una exigencia sostenida: los tribunales requieren la combinación de mediciones de ruido válidas, audiometrías técnicamente correctas e incumplimiento preventivo del empleador. No alcanza con tener hipoacusia; hay que probar el nexo con el trabajo. La CSJN, en un fallo de agosto de 2024 sobre reclamos por exposición al ruido, dejó en claro que una referencia genérica a que el lugar era «muy ruidoso» no basta por sí sola: la prueba técnica tiene que estar bien armada desde el inicio. Para consultar la sentencia completa, recomendamos solicitar la carátula y número de expediente a través de un letrado especializado.
Abogado especializado en casos de hipoacusia por sala de máquinas en Argentina: cuándo consultar y qué cambia
Un abogado laboralista con experiencia en enfermedades profesionales auditivas no solo redacta la denuncia. Construye la estrategia probatoria, controla el peritaje médico, exige al empleador las mediciones de ruido y evalúa si conviene la vía administrativa o directamente la judicial. Esa diferencia de enfoque puede incidir en el porcentaje de incapacidad reconocido y, en consecuencia, en el monto final de la indemnización, especialmente cuando el expediente probatorio está bien armado desde el inicio.
El error más costoso que cometen muchos trabajadores es firmar con la ART antes de consultar. Una vez cerrado el expediente con un porcentaje bajo de incapacidad, reabrir el caso es técnica y procesalmente mucho más difícil: pueden operar la prescripción, la cosa juzgada administrativa o la aceptación expresa de prestaciones, según cada situación. En Ferretti Abogados acompañamos al trabajador desde la primera consulta: denuncia ante la ART, control del peritaje, negociación extrajudicial y, si corresponde, juicio laboral ante el fuero de Buenos Aires.
La especialización exclusiva en derecho del trabajo nos permite detectar errores en el peritaje médico antes de que queden firmes y defender el porcentaje de incapacidad que la normativa reconoce. Si todavía no firmaste nada con la ART, ese es exactamente el momento para actuar.
Antes de cerrar: lo que no podés pasar por alto
La hipoacusia laboral es una enfermedad profesional reconocida en Argentina con un proceso de reclamo concreto: pruebas definidas, plazos claros y fórmulas establecidas por el Decreto 659/96. Probarla requiere audiometrías técnicamente válidas, mediciones de ruido en el puesto y documentación laboral completa. Y hay un plazo de 2 años que no se puede dejar vencer.
Si trabajaste en una sala de máquinas y notás pérdida de audición, el primer paso es consultar con un abogado especializado en casos de hipoacusia por sala de máquinas en Argentina antes de hacer cualquier declaración ante la ART. Contactá hoy a Ferretti Abogados. La diferencia entre cobrar la indemnización completa y aceptar un monto subvaluado suele definirse en esa primera consulta.

