Si trabajás a bordo de un buque, los riesgos que enfrentás no tienen nada que ver con los de una oficina o una fábrica. Por eso, entender qué derechos tienen los trabajadores embarcados en caso de accidente laboral es una información que puede hacer la diferencia entre cobrar lo que corresponde o perder el reclamo sin darse cuenta. El régimen que los protege combina la Ley de Riesgos del Trabajo con normas específicas de navegación, y esa combinación crea un escenario donde es fácil cobrar menos de lo que corresponde o perder plazos sin advertirlo.
En Ferretti Abogados atendemos, según nuestra práctica profesional, a trabajadores de actividades especiales que llegaron tarde a su reclamo porque nadie les explicó que sus reglas son distintas a las del régimen general. Esta guía existe para que eso no te pase a vos.
El régimen especial que rige al trabajador a bordo de un buque
El trabajo embarcado no queda fuera del sistema de riesgos del trabajo, pero tampoco se rige exclusivamente por él. La Ley 17.371 regula la relación laboral del personal enrolado en buques y artefactos navales de matrícula argentina, mientras que la Ley de Riesgos del Trabajo (LRT) se aplica en todo lo que hace al sistema de prevención, cobertura y prestaciones por accidentes. Ninguna norma desplaza a la otra: conviven y se complementan, lo que genera una complejidad que el tripulante promedio rara vez conoce en detalle. Para más detalles sobre prevención y medidas de seguridad, consultá nuestro artículo sobre la importancia de la seguridad laboral.
Un punto que muchos pasan por alto es el fuero competente. Los reclamos indemnizatorios por accidentes de personal de navegación tramitan, en general, ante la justicia laboral. Sin embargo, cuando el pleito involucra cuestiones de navegación o aspectos del régimen marítimo, puede abrirse la vía federal. Elegir mal el camino procesal puede costar tiempo y dinero. Por eso, antes de iniciar cualquier acción, conviene consultar con un abogado laboralista que conozca también las particularidades del régimen marítimo.
Qué derechos tienen los trabajadores embarcados tras un accidente laboral
La cobertura de la ART no se limita a atención médica básica. Para el tripulante accidentado, incluye atención médica inmediata desde la denuncia, traslados desde el punto del accidente hasta el centro asistencial, y repatriación al puerto de embarque si el siniestro ocurrió en otro lugar. En este último punto, la articulación entre la ART, el armador y el Código Internacional de Gestión de la Seguridad Operacional (ISM) puede variar según las circunstancias del siniestro, por lo que es importante verificar quién asume cada tramo del traslado. En cualquier caso, estas prestaciones son obligatorias: no son un favor de la aseguradora.
Mientras el tripulante no puede reintegrarse, la ART debe cubrir la prestación dineraria por incapacidad laboral temporaria. Si el accidente deja una incapacidad permanente parcial o total, corresponde una indemnización calculada sobre el salario, el porcentaje de incapacidad y la edad al momento de la primera manifestación invalidante. Para contingencias del período 01/03/2026, 31/08/2026, el piso mínimo vigente para incapacidad permanente parcial es de $97.502.420 multiplicado por el porcentaje de incapacidad, de acuerdo con los valores publicados por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), siempre que la fórmula no arroje un valor mayor. Si el accidente produjo el fallecimiento del trabajador, los derechohabientes tienen derecho a una prestación específica.
Es habitual en la práctica profesional que los trabajadores embarcados acepten la primera oferta de la ART sin verificar si ese monto cumple con el piso legal vigente. Antes de firmar cualquier acuerdo, es fundamental consultar con un abogado especializado.
Licencia, reemplazos y continuidad del ingreso
Mientras dura la incapacidad laboral temporaria, el tripulante tiene derecho a percibir las prestaciones dinerarias de la ART y a conservar su puesto de trabajo. El empleador no puede desvincularlo durante ese período sin incurrir en responsabilidad adicional. En paralelo, es importante registrar los días de licencia por accidente laboral desde el inicio, porque ese período incide en el cálculo final de la indemnización y en los plazos de prescripción.
Plazos y pasos para denunciar el accidente laboral a bordo
El empleador tiene 48 horas hábiles para denunciar el accidente ante la ART desde que toma conocimiento del hecho, conforme lo establece la LRT. Si no lo hace, el propio tripulante puede denunciar directamente: por teléfono gratuito, telegrama laboral gratuito o presentación personal en la sede de la aseguradora. También puede iniciarse en cualquier prestador médico de la ART, donde se arranca la atención y el trámite administrativo al mismo tiempo.
Una vez recibida la denuncia, la ART tiene 10 días hábiles para aceptar o rechazar el siniestro. Puede extender ese plazo por otros 10 días hábiles, pero debe notificarlo antes del vencimiento. Si rechaza el accidente, el trabajador puede acudir a la Comisión Médica de la SRT. La prescripción para reclamar prestaciones ante la ART es de 2 años, computados generalmente desde la primera manifestación invalidante o el alta médica. Una demora en la denuncia puede derivar en el rechazo administrativo del siniestro o, en los casos más graves, en la prescripción del reclamo.
Qué documentación reunir desde el primer momento
La documentación tiene que construir una cadena clara: qué pasó, cuándo, quién lo vio y qué tratamiento recibiste. El acta de bordo es la pieza más valiosa para el trabajador embarcado: el libro de guardia, el parte del oficial de seguridad o cualquier registro interno del buque que describa fecha, hora y mecánica del accidente fijan la versión contemporánea de los hechos. Con base en la experiencia forense en este tipo de casos, ese tipo de registro tiene un peso probatorio significativo frente a la ART y en sede judicial. Los informes de urgencias, diagnósticos y notas de consulta deben guardarse desde el primer día.
Además del acta de bordo, reuní lo siguiente:
- Nombres, cargos y datos de contacto de los tripulantes que presenciaron el accidente, con declaraciones firmadas y fechadas.
- Copia de toda comunicación al empleador: mensajes de texto, correos o telegrama que acrediten que informaste el hecho a tiempo.
- Facturas y comprobantes de gastos médicos, traslados y medicación vinculados al accidente.
- Recibos de sueldo del año anterior al accidente, necesarios para calcular el Ingreso Base Mensual de la indemnización.
Tener esta documentación ordenada desde el primer día puede ser determinante para acceder a una indemnización justa (ver cómo obtener una indemnización por accidentes de trabajo), en lugar de verse obligado a aceptar una oferta a la baja de la aseguradora.
Por qué no conviene aceptar la primera oferta de la ART sin consultar antes
Un escenario frecuente en este tipo de casos: el tripulante recibe la liquidación de la ART, la cifra parece razonable y la firma sin revisarla. El problema es que esa liquidación puede no contemplar el régimen especial aplicable, el porcentaje real de incapacidad o el fuero correcto. Una vez firmada la aceptación, revertir ese acuerdo es muy difícil. Los derechos del trabajador embarcado ante un accidente laboral incluyen plazos y garantías concretas; aprovecharlos requiere información y representación técnica desde el inicio, no después de firmar.
En Ferretti Abogados trabajamos con trabajadores de actividades especiales que llegan con una oferta de la ART ya firmada o a punto de firmar. Antes de aceptar cualquier suma, es clave que un abogado laboralista con experiencia en accidentes de trabajo revise el expediente, evalúe el grado real de incapacidad y verifique si el caso requiere una vía específica. Esto es habitual, por ejemplo, entre los trabajadores de la pesca. Una consulta inicial puede determinar si lo que te ofrecieron es lo que corresponde o si te están pagando mucho menos de lo que la ley garantiza.
Los derechos de los tripulantes tras un accidente a bordo: el siguiente paso es usarlos
El régimen que protege al tripulante accidentado es concreto y está vigente. Conocer qué derechos tienen los trabajadores embarcados en caso de accidente laboral es el primer paso; el siguiente es actuar dentro de los plazos. Denunciar el accidente a tiempo, reunir la documentación desde el primer momento y no firmar ninguna oferta sin asesoramiento legal previo son las tres acciones que más inciden en el resultado de un reclamo.
Si sufriste un accidente a bordo, o trabajás en una actividad embarcada y tenés dudas sobre tus derechos frente a la ART o tu empleador, en Ferretti Abogados podemos ayudarte. Contactanos para una consulta gratuita y analizamos juntos cuál es el camino correcto para reclamar lo que te corresponde.

