Los derechos laborales de deportistas lesionados en competición, o en competencia, como se dice con igual frecuencia en Argentina, existen y están respaldados por la ley, pero el sistema no los aplica de forma automática. Un deportista profesional que se lesiona en un partido no es solo un atleta fuera de juego: es un trabajador con derechos concretos que el club empleador, la ART y, muchas veces, ambos a la vez, intentan minimizar. Lo primero que hay que entender es que los derechos disponibles dependen directamente del tipo de vínculo que el deportista tiene con su institución. Ese es el punto de partida.
En Ferretti Abogados tenemos experiencia en estos casos. Y lo que esa experiencia nos enseñó es claro: cuanto antes actúa el deportista lesionado, mejores son los resultados del reclamo. Esperar, por desconocimiento, por presión del club o por confiar en que la ART resolverá sola, es el error más común y el más caro.
Profesional o amateur: la diferencia que define todo lo que viene
No es la licencia deportiva ni la cantidad de partidos jugados lo que determina los derechos del deportista: es si percibe una remuneración por su actividad dentro de una organización que dirige y controla su trabajo. Cuando eso existe, hay una relación laboral dependiente, y la Ley de Riesgos del Trabajo (Ley 24.557) entra en juego. La Ley 20.160, por su parte, regula específicamente el estatuto del jugador de fútbol profesional como relación laboral especial, aunque sus principios se extienden analógicamente a otros deportes con vínculo remunerado.
El deportista amateur, en cambio, queda por fuera de ese sistema de forma automática. Sus reclamos por lesiones se encuadran en el ámbito civil, donde debe probarse la responsabilidad del club u organizador para obtener resarcimiento. La protección existe, pero es más acotada y exige mayor esfuerzo probatorio. La diferencia entre ser profesional o amateur puede definir si la cobertura médica y la indemnización las paga la ART o si el deportista no queda comprendido en el sistema de riesgos del trabajo y debe recurrir a otras vías.
Para que la Ley 24.557 cubra la lesión, esta debe ocurrir en el ejercicio de la actividad laboral: un partido oficial, un entrenamiento programado por el club, un viaje ordenado por la institución o incluso el trayecto entre el domicilio y el lugar de trabajo. En ese último caso, se trata de un accidente in itinere, igualmente cubierto. Si se dan esas condiciones, el accidente deportivo es un accidente de trabajo y el empleador tiene obligación legal de haberlo cubierto con su ART.
Derechos laborales de deportistas lesionados en competición: qué cubre la ART
La ART debe garantizar atención médica integral desde el primer momento: cirugía, internación, medicación, fisioterapia y rehabilitación hasta el alta médica. En deportistas profesionales, la doctrina especializada mayoritaria reconoce que la rehabilitación debe orientarse a recuperar la aptitud competitiva específica, no solo la capacidad laboral genérica. Por eso, el alta médica otorgada sin considerar las secuelas que impiden al deportista retomar su actividad particular es impugnable ante la Comisión Médica y, de ser necesario, ante los tribunales laborales.
Cómo denunciar el accidente
El primer paso es denunciar el accidente deportivo ante la ART, idealmente dentro de las 24 horas del hecho. La denuncia puede hacerla el propio trabajador, el empleador o cualquier prestador médico habilitado por la ART. Debe incluir lugar, fecha, hora, descripción detallada del accidente y datos de testigos. Desde ese momento, la ART tiene 72 horas para brindar las prestaciones médicas. Si el accidente fue in itinere, en varios procedimientos se exige también denuncia policial o exposición civil.
Guardá toda la documentación desde el inicio: informes médicos, estudios, radiografías e indicaciones de tratamiento y, al finalizar la atención, el certificado de alta. Ese expediente es la base de cualquier reclamo posterior, tanto ante la ART como ante la Justicia.
Continuidad salarial e incapacidad durante la recuperación
Un deportista profesional lesionado en partido o entrenamiento tiene derecho a seguir percibiendo su remuneración durante el período de incapacidad laboral temporaria. Ese derecho se mantiene mientras dure el tratamiento y hasta el alta médica, incluso si ese período supera la fecha de vencimiento del contrato. Esta posición es doctrina y jurisprudencia consolidada especialmente en el fútbol profesional y se extiende analógicamente a otros deportes con vínculo laboral remunerado. El club no puede interrumpir el pago alegando que el contrato venció mientras el deportista sigue bajo tratamiento por una lesión ocurrida en el ejercicio de sus funciones.
Si la lesión deja secuelas permanentes, la ART debe reconocer una incapacidad laboral permanente y abonar las prestaciones dinerarias correspondientes. La Ley 24.557 establece una escala según el grado: incapacidad parcial, total o gran invalidez. El cálculo se realiza sobre el ingreso base del trabajador, el porcentaje de incapacidad que determine la pericia médica y la edad al momento del accidente.
Los montos se actualizan semestralmente por el índice RIPTE y no pueden ser inferiores a los pisos mínimos fijados por resolución de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Esos valores cambian periódicamente, por lo que conviene verificar los vigentes al momento de iniciar el reclamo.
Plazos para reclamar: lo que no podés ignorar
Prescripción de las acciones
El plazo de prescripción para reclamar ante la ART las prestaciones derivadas de un accidente de trabajo es de 2 años, contados desde que la prestación debió ser abonada o prestada. Para los reclamos por responsabilidad civil derivada de la lesión en competición o competencia, el artículo 2561 del Código Civil y Comercial fija un plazo de 3 años desde que el daño se produce o se manifiesta. Si el reclamo involucra directamente el contrato de seguro, ese plazo puede reducirse a 1 año.
Actuar tarde puede significar perder el derecho a reclamar aunque la lesión sea grave y el responsable sea identificable. La pericia médica que determina el grado de incapacidad es también una etapa crítica: una evaluación deficiente o no impugnada en tiempo puede reducir de forma significativa la indemnización final. Conocer estos plazos a tiempo, en cambio, es lo que permite actuar con todas las herramientas disponibles.
Si la ART o el club rechazan la lesión: cuál es el paso siguiente
El rechazo de la ART no es el final del camino: es el inicio de otro proceso. El deportista puede impugnar esa decisión ante la Comisión Médica jurisdiccional correspondiente a su domicilio o lugar de trabajo. Si el resultado sigue siendo desfavorable, el caso puede llevarse a la Justicia laboral. También es posible reclamar directamente contra el empleador por responsabilidad civil cuando hay culpa, dolo o incumplimiento de normas de seguridad. Estas vías no se excluyen entre sí, y la evaluación de cuál conviene más depende de los detalles concretos de cada situación.
En Ferretti Abogados nos especializamos en derecho laboral y accidentes de trabajo. Tenemos experiencia en impugnaciones frente a ART y en la construcción de reclamos con la documentación, los tiempos y los argumentos correctos. Si la ART o tu club no reconocen tu lesión como accidente de trabajo, consultanos antes de aceptar cualquier oferta o firmar cualquier documento: una decisión apresurada puede costarte una parte importante de la indemnización que te corresponde por ley.
¿Cuándo conviene consultar a un abogado laboral?
Los derechos laborales de deportistas lesionados en competición son concretos, pero reclamarlos exige actuar: denunciar en tiempo y forma, documentar cada paso y saber exactamente cómo responder cuando la ART o el empleador no reconocen el accidente deportivo. Cuanto más temprano interviene un abogado especializado, más opciones hay sobre la mesa.
Si te lesionaste en una competición o entrenamiento y no tenés claro qué cobertura te corresponde, no esperes a que los plazos vencidos cierren la puerta. En Ferretti Abogados podemos analizar tu caso y decirte con precisión qué derechos tenés y cómo ejercerlos. En esa primera consulta evaluamos el vínculo laboral, la documentación disponible y los plazos vigentes para que puedas tomar decisiones con información completa. Ponete en contacto con nuestro equipo.

